Aquí estábamos en la cima de la Huaca (pirámide) de la Luna, la que se ve al fondo es la del Sol, y entre las dos se vislumbra parte de la ciudad que aún falta por excavar. La única que se puede visitar por dentro es la de la Luna, porque los trabajos arqueológicos son sumamente lentos y comenzaron en el 90.

Posterior a la cultura moche se desarrolló en la misma zona la cultura chimú (850 al 1470). Esta es la ciudad de Chan Chan, la ciudad de adobe más grande del mundo. Los trabajos en barro son espectaculares y también se han conservado gracias a la arena. Son 28 km2 de los cuales solo se pueden visitar 5, ya que el resto esta enterrado o incluso se ha llegado a construir parte de la ciudad de Trujillo encima de las ruinas, de hecho la panamericana la cruza por la mitad.

Aquí estamos posando en la plaza de uno de los templos, donde se ven los adornos y los dos ídolos de madera originales, aunque restaurados.

Después de tanta arqueología, nos fuimos a disfrutar de un poco de naturaleza. La puesta de sol en la playa de Huanchaco, a pocos kilómetros de Trujillo, es espectacular.
De aquí partimos rumbo a Ecuador, que lo verán en el proximo capítulo.

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